Friedrich Kittler

Friedrich Kittler
Friedrich Kittler. Fuente: Texte zur Kunst.

Friedrich Kittler, estoy convencido, es un pensador alemán cuya obra debe entrar, con decisión –y en mi opinión también con urgencia–, a las discusiones contemporáneas en arte, humanidades y ciencias sociales que se desarrollan en español. Con una prolífica obra que generalmente se divide en tres períodos, el trabajo de Kittler va desde la filosofía y los estudios literarios, hacia los estudios de medios, y desde allí a su propia versión de los estudios culturales; que llamó cultural techniques [técnicas de la cultura].

Su trabajo tiene múltiples influencias, pero destacan en su obra las referencias (casi siempre indirectas) a Heidegger –quien era aún un valuarte en la Universidad de Freiburg cuando Kittler hacía su doctorado, pero con quien, según señala en una entrevista, no quiso reunirse jamás ya que temió, habiendo sido testigo de casos así, que los comentarios del filósofo destruyeran sus propias rutas e ideas, dejándolo así a la deriva–, Foucault –a quien admiró pero también criticó, y que, según se ha dicho, temió abordar por puro respeto cuando tuvo la oportunidad de interactuar con él–, y Lacan –a quien invitó personalmente a Alemania para empujar el ingreso de su trabajo al mundo académico germano. Además, también forjó una amistad no exenta de polémicas con Jacques Derrida, con quien, sin embargo, colaboró ampliamente. Empero, su obra es aún más rica y compleja, y tal como la filósofa estadounidense –y también su amiga personal– Avital Ronell señala en el sentido epílogo del recientemente publicado libro homenaje, The Technological Introject, el trabajo de Kittler ha influido, muchas a veces a través de la provocación, en investigaciones contemporáneas en los campos de los estudios de género, literatura, filosofía, y por cierto, estudios de medios.

Sin embargo, la obra de Kittler no circula aún con amplitud en español, y pienso que debemos trabajar para que eso cambie. Ciertamente es posible encontrar, ya desde hace décadas, muchos de sus textos en inglés, y un buen esfuerzo se ha hecho, sobre todo el último tiempo, para publicar su trabajo en francés. En Iberoamérica por el contrario, el peso de otras tradiciones, los conservadurismos disciplinares y las exiguas condiciones laborales de académicos y editores, han frenado el ingreso de la obra de este pensador a las discusiones contemporáneas locales. Aún así, el bloqueo no ha sido total, y Brasil, como ya es costumbre, tomó la delantera el 2016, publicando el libro Verdade do mundo técnico: ensaios sobre a genealogia da actualidade. Por otra parte, el recién pasado 2017 vio los primeros esfuerzos editoriales por publicar la obra de Kitller en español: en Colombia la Universidad de Caldas editó y tradujo la colección de ensayos No hay Software y otros ensayos sobre filosofía de la tecnología; y en Chile, en mi propio caso participé de la edición y traducción de uno de sus artículos más influyentes, el cual publicamos en Canal: cuadernos de estudios visuales y mediales de la Universidad de Chile.

Pero falta mucho. Al menos en Chile, los escasos espacios donde se hacen estudios de medios, y los cada vez más recurrentes proyectos en estudios culturales, no consideran a Kittler entre sus referencias bibliográficas. Similarmente, los estudios literarios, sencillamente, se lo saltan. Esto último, me parece, es una gran paradoja. Así, hace unas semanas, ante la intriga, le pregunté a un académico de dicha área, de modo muy informal –a través de una red social–, si el trabajo de Kittler era considerado en las escuelas de literatura chilenas; su respuesta fue firme y clara: “para nada”.  Y a pesar de mi lejanía formal con dicho campo, la cuestión me sigue complicando y pareciendo especialmente problemática. Aún más cuando la poesía experimental de Felipe Cussen y Martín Gubbins pareciera convocar las teorías de Kittler de forma espontánea, y para trabajos como el de François Léon, como me permití apuntar en la revista Qual Quelle, la obra de Kittler asoma como recurso poderoso.

Y es que la paradoja a la que refiero se aloja, me parece, en el institucionalizado desinterés, y más aún en el formal, aunque silencioso, deseo de alejarnos de toda transdisciplina; la filosofía debe seguir siendo sólo filosofía, la literatura sólo literatura, las artes visuales sólo eso, los medios un fenómeno para ser estudiado desde las ciencias sociales, y las ingenierías, por cierto, allá lejos, muy lejos. Imposible sería pensar, al menos por ahora, en un camino que señalara por ejemplo –como lo señala Kittler en sus Berliner Vorlesung–, que la medialidad, y más aún, la imagen en movimiento, comienza a desarrollarse en la literatura romántica, y particularmente en las imágenes que los lectores comenzaron a construir en sus mentes cuando dejan de leer en voz alta; como hasta entonces la práctica cultural exigía. En momentos como ese, los saberes, prácticas y técnicas de la cultura se entrecruzan, para producir otras.

En suma, lean a Kittler, y mejor aún, si pueden, tradúzcanlo. Si están parados en los campos de las artes, partan por Optical Media, su obra más accesible y al mismo tiempo más ilustrativa. Si por otra parte están en las humanidades, inicien el recorrido con Discourse Networks 1800 / 1900, su obra clave, a la cual, vengan de donde vengan, deberán inevitablemente llegar. Y si están en las ciencias sociales y los medios, comiencen por Gramophone, Film, Typewriter, su obra más influyente.

Por último, avancen con calma y paciencia. Kittler es un “gusto” adquirido. Pero una vez que comienzan a comprender sus recursos y pueden dibujar por usted mismos los subtextos que su trabajo ofrece, aparecerá frente suyo una enorme, rica y emocionante red de referencias y espacios de pensamiento contemporáneos.

PD: Para los que estén en Chile, un pequeño tip. Antes de dejar el país, pedí que tres libros de Kittler (en inglés) ingresaran al catálogo de la Universidad de Chile. Demoraron, pero ahí están. Ocúpenlos.